El Centro Cultural de San Marcos: Un horizonte de renovaciones

Ing. César Augusto Franco Torres

Ing. Cesar Augusto Franco Torres

Como parte de un ambicioso y crítico replanteamiento de sus funciones, desde mediados de 2001 el Centro Cultural de San Marcos busca identificar la actividad artística de la Universidad con la investigación y la creación cultural más exigente. También la más compleja y diversa: al asumir un lugar protagónico en la recuperación del Centro Histórico de Lima, el CCSM ofrece no sólo el principal proceso de restauraciones en toda la ciudad, sino también un complejo y audaz proyecto cultural. Un horizonte de renovaciones en el que la consolidación de rigurosas prácticas académicas va de la mano con la búsqueda de saludables fricciones creativas entre lo popular-emergente y lo pequeño-burgués-ilustrado.

Para ese fin el Centro Cultural de San Marcos cuenta con reconocidos conjuntos universitarios de banda, coro y folklore, al igual que con elencos de ballet y teatro. En todos ellos se ofrecen importantes programas pedagógicos, articulados a una continua y rigurosa exploración de los respectivos medios expresivos. Asimismo existe un activo programa de Cine-Arte que, además de proyectar atractivos ciclos fílmicos, tiene en su revista Butaca a la más constante de las publicaciones especializadas en nuestro medio.

De singular importancia son el Museo de Arqueología y Antropología y el Museo de Arte. El primero es poseedor de un riquísimo acervo de piezas prehispánicas (particularmente ceramios Chavín) y se encarga de la privilegiada custodia del archivo legado por el sabio Julio C. Tello. El segundo alberga el más nutrido conjunto de retratos existente en el país (siglos XVI al XX), una impresionante colección de arte popular (proveniente de los aportes de las hermanas Bustamante y Pablo Macera) y otra de arte contemporáneo con sorprendentes ejemplos de la producción plástica de los últimos ochenta años.

Para las muestras de ambos museos y de proyectos especiales, el Centro Cultural cuenta hoy con espléndidas salas que lo convierten en el espacio de exposiciones más impactante del Perú. En construcción se encuentra una atractiva librería-café y un importante complejo escénico. También pronta a inaugurar, con cerca de veinte mil volúmenes, la Biblioteca España de las Artes se ha visto ya enriquecida con importantes contribuciones de empresas como Minas Buenaventura y la Fundación Telefónica, constituyéndose en la primera entidad especializada de su tipo.

Parque universitario, década de 1920.

Parque universitario, década de 1920.

Abierto al futuro, el Centro Cultural de San Marcos mantiene, sin embargo, vínculos con la historia encarnada en el venerable monumento que habita y resguarda. En esa línea se ubican las permanentes visitas guiadas y continuas investigaciones que nutren y dan sentido a la compleja recuperación material del edificio. Tras décadas de abandono y ruina, el magnífico conjunto arquitectónico de la Casona se ofrece así —en su avanzado trauma de restauración— a una nueva mirada crítica y a un renovado uso cultural.

No se admiten más comentarios