Museo de Arqueología y Antropología de la UNMSM

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“…el espíritu del investigador no es una cualidad que sólo aparece en determinados hombres; es la simple curiosidad por lo nuevo, lo original, lo culto, lo ignorado; nace en la cuna, aparece espontáneamente y se desarrolla en mayor o menor grado en el niño y se robustece y adquiere una orientación fija en el estudiante universitario, en el Seminario, en la asociación de maestros y alumnos, cuando aquél conduce a éste, por decirlo así, de la mano hacia las fuentes primeras u originales, y cuando le permite saborear una nueva verdad.”

Julio Cesar Tello, 21 de Octubre 1921

La Reforma Universitaria-Cámara de Diputados-

 

Antigua sala de exposición del MAA-UNMSM en el segundo piso del Patio de Letras del actual Centro Cultural de San Marcos. (Fuente: Archivo Julio C. Tello. Grupo Nasca)

Creación

El Museo de Arqueología de la Universidad San Marcos y los orígenes previos a su creación se remonta al año 1918. En ese entonces la Universidad participó activamente por conocer la historia de la antigüedad del Perú valiéndose de exploraciones científicas dedicadas al estudio de la antropología. Además la enseñanza de los conocimientos adquiridos de las exploraciones se sumó a las cátedras y publicaciones universitarias (Tello y Mejía 1967: 251). Esto propicio una actividad única en el ámbito histórico, arqueológico y antropológico en el claustro de la Universidad San Marcos.

El primero de Enero de 1919, Tello organiza la primera expedición universitaria de San Marcos al Departamento de Ancash para el estudio sistemático de sitios arqueológicos, exploración auspiciada por el entonces Rector Javier Prado (Tello y Mejia 1967: 251; Santisteban 1956: 12). En ese momento explora en Huarmey los yacimientos de Cerro Negro, Tambo de Puerto Pobre, El Gallinazo, la Waka Malaka y Cerro Maltino. El primero de Febrero del mismo año parte para Aija[1], pasando por la Hacienda Barbacay y San Damian. De este último sitio llegó a Aija en dónde encontró monolitos, luego prospectó los sitios de Chunchupata y Cajamarquilla (Santisteban 1956: 12-15).

Tello exploró el departamento de Áncash descubriendo entre los sitios más importantes Catac, Guekosh, los templos de Willka-Wansakay y Tumshukaiko. En la provincia de Huari estudio las ruinas de Chavín de Huantar, lugar donde descubrió el Obelisco. Es Ángel R. Torres quien se encargó del traslado del Obelisco a Lima, exhibiéndose luego en la entrada de la Facultad de Letras y Educación-hoy Centro Cultural de San Marcos-. Más tarde, Walter Lehman [2] lo bautizó con el nombre de Obelisco Tello. (Santisteban 1956: 15). En mayo de 1919 se organizó en la Universidad San Marcos un salón de exhibiciones de los monolitos de Aija, cerámica, tejidos, instrumentos de madera, calcos, mapas, de la expedición (Santisteban 1956: 16).

Esta exploración y las exposiciones anteriormente mencionadas sirvió de base para que el Consejo Universitario acordara formar el Museo de Arqueología el 21 de octubre de 1919, nombrándose como director a Julio Cesar Tello. Desde ese momento la Universidad fomentó los estudios arqueológicos, exploraciones y excavaciones con soporte económico (Tello y Mejía 1967: 251; Lumbreras 1971: 1).

 


 

[1] Conformaron la expedición: El aun estudiante de medicina Pedro Weiss, El bachiller Manuel Donet, El dibujante Pedro F. Ulloa, Angel R. Torres, José P. Tello, primo y sobrino respectivamente.

[2] No hemos podido comprobarlo pero quizá se trate de un error y el autor se refirió a: Walter Lehmann, etnólogo, lingüista y arqueólogo alemán.

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